La alimentación de los cachorros

La alimentación de los cachorros

La leche materna es primer alimento que toman todos los perros desde su nacimiento. Contiene todos los nutrientes necesarios para su crecimiento. No es hasta la sexta u octava semana cuando cuando abandonan la leche de sus madres. No obstante, siempre es recomendable que antes de este momento, les suministremos algo de comida sólida rebajada y ablandada en agua para que, progresivamente, se vayan habituando a lo que será su comida en adelante.

Desde el momento en que dejan la leche debemos suministrarles la comida en varias tomas repartidas a lo largo del día. Es importante no darles demasiada pero no quedarnos cortos y perjudicar su crecimiento y desarrollo. Por tanto, la cantidad dependerá de la raza, tamaño y actividad física del cachorro. Si le suministramos pienso o papillas comerciales podemos consultar el envase que nos servirá de orientación en función del peso del perrito.

Aunque las opiniones difieren, entendemos que lo ideal es darle al cachorro entre 3 y 4 tomas de comida al día. Si transcurridos unos quince minutos desde que le hemos puesto su alimento no lo come, es mejor retirárselo y no alimentarlo que le toque la próxima toma.

Siempre aconsejamos que el cachorro coma en un lugar tranquilo donde no sea interrumpido y pueda alimentarse con tranquilidad, sin peligro de atragantarse. No obstante, recomendamos vigilarlo de vez en cuando. No es aconsejable ponerle la comida y marchar de casa; podría tener dificultades y no enterarnos.

Hay ciertas pautas que debes conocer:

  • El cachorro tiene que tener siempre a su disposición agua fresca
  • No sobre-alimentes a tu cachorro, aunque parezca que él puede comer sin parar es mejor darle sólo la cantidad que realmente necesita, de lo contrario acabará con sobrepeso y problemas intestinales o en sus huesos.
  • No le des leche de vaca, el perro, una vez destetado debe alimentarse con comida para perros, la leche de vaca podría perjudicarlo.
  • No le suministres toda la comida diaria en una sola toma, es mejor repartirla a lo largo del día; asnillos evitamos, entre otras cosas, bajones de azúcar, especialmente habituales en perros pequeños.
  • Acostumbra a tu perro a que puedes acercarte a su comedero, incluso retirárselo, si así lo deseas sin que éste te ladre o se ponga a la defensiva. Esto evitará sustos causados por la sobre-protección de su comida.

 

¿Y tú? ¿Qué pautas has seguido en relación con la alimentación de tu mascota cuando era cachorro?

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